viernes, 3 de octubre de 2008

La escuela de la modernidad vs. la escuela de hoy


Las instituciones educativas están atravesadas por relaciones interpersonales que complejizan ampliamente la tarea educativa, tarea que por si sola es altamente compleja y dinámica. La eficacia historica de la escuela se debe a su capacidad de hacerse cargo de la definición moderna de educación. La modernidad ancló en la escuela y la escuela se encargo de la modernización, ya que la modernidad construyó una forma específica de referirse al hecho educativo, y la escuela logro apropiarse de ella. Lo cierto es que estas características escolares de la modernidad fueron adoptadas por la escuela dando lugar a prácticas complejas y efectivas de construcción de subjetividades. Mediante ellas los sujetos adquirían una especial forma de ser, de comprender y enfrentar al mundo: de actuar.
Creemos reconocer que dichas características han perdido eficacia en la actualidad y que esto contribuyo a la crisis de la escuela. La escuela fue uno de los actos de mayor imaginación que enfrento la modernidad. En el siglo XVI pensar con una institución donde concurrieran todos los infantes a aprender ciertos saberes complejos, con sujetos preparados para tal fin, desafió todo lo preestablecido y amplio enormemente la fronteras de la época.
De esta manera podemos pensar en la actualidad lograr un acto tan imaginativo como fue la creación de la escuela en la modernidad. Creemos que debemos estar trabajando en la creación de nuevas formas de comprender la educación para una sociedad tan cambiante como la de nuestros días.
Los límites que podemos destacar tienen que ver con concepciones y características de los sujetos y sociedades actuales.
Cuando hablamos de infancia como sujeto que aprende, hoy se ve el fin del concepto de infancia moderna. Surgiendo dos grandes polos; uno es el polo de la infancia hiperrealizada, la infancia de la realidad virtual; el otro es la infancia desrrealizada, infancia de la realidad real.
Hoy la escuela no es palanca de transformación sino un mecanismo de reproducción del orden de injusticia actual y no es el medio para obtener buenos ciudadanos, es un instrumento al servicio de los grupos dominantes.
Cambio el sentido de la alianza entre familia, escuela y sociedad. Porque ya no es la cultura escolar la que predomina en un conflicto, sino que el conflicto se dirime en el aquí y ahora; y no es seguro que el conflicto se resuelva a favor de la cultura escolar. El docente tiene que salir todos días a ganar su legitimidad.
Ahora bien, con este panorama desolador, solo queda fortalecer la escuela desde las relaciones personales e interpersonales entre los actores de una comunidad educativa. Lo cierto es que cada uno trae consigo un bagaje de actitudes que lo posicionan frente a sus semejantes como diferentes y únicos. Cuando hablamos de semejantes nos referimos a estudiantes, docentes y padres. Todos con sus propios intereses genuinos que entran en conflicto. Según Silvia Serra “Dispersar. Diseminar. Proliferar. Multiplicar. Descentrar. Desestructurar. Deconstruir. El significado. El sentido. El texto. La subjetividad. El saber. La cultura. La trasmisión. El diálogo. La comunicación. El currículum. La pedagogía.”, son términos que plantean un análisis sobre la situación social, política, cultural y educativa, pensándolos como un síntoma de nuestros límites sobre todo, como lo plantea Gabriela Diker, en aquellos conceptos donde el prefijo “des” indica que algo se ha perdido o más bien que algo se ha roto.
Si pensamos que la infancia era el sujeto de aprendizaje por excelencia, hoy podemos constatar que no hay una sola infancia, por eso no puede haber una sola Educación o una Educación homogénea al menos.
La compleja realidad social nos lleva a identificar una pluralidad de experiencias de niños y jóvenes durante su tránsito por esta etapa. En muchos casos, experiencias totalmente opuestas. Las diferentes experiencias hacen que el valor simbólico de la cultura no sea el mismo para los diferentes grupos sociales; esto pone de manifiesto los límites de la Educación, es lo que nos lleva a preguntarnos a diario sobre los modos de habitar el mundo, los códigos de comunicación, cada vez más abismales en el lenguaje y en los juegos. Este desconcierto, desorientación coloca a los niños y jóvenes en un estado de vulnerabilidad; lo que se les enseña no es lo que viven en su realidad social, cultural, regional, condición social, de identidad.
Quisiéramos rescatar la necesidad de un cambio en las concepciones actuales de cómo abordar la escuela. Estamos convencidos de que uno de los pilares de la transformación es revisar y reformular la formación docente. Partiendo de que existe un nuevo escenario social y que este influye directamente en el ámbito escolar. Otro de los pilares es la revisión de los espacios institucionales (dando especial importancia a la relación disciplina, sujeto de aprendizaje y contexto) , para entender y adecuarse a las demandas de las generaciones actuales, (padres, niños, jóvenes).
Por otro lado la perdida de credibilidad de la institución escuela, hace que la tarea se dificulte mas aun: compitiendo con otros escenarios de acceso al conocimiento; desvalorizando el rol docente. La escuela tiene que refundarse. Hasta ahora no ha surgido otra idea, otra estructura que pueda llevar adelante el objetivo de la educación como lo ha ahecho la escuela.
En la educación de los futuros docentes tiene un papel fundamental en la desestructuracion de las formas de pensamiento que no permiten ver un horizonte posible.
Alejandro Oscar Cantón

miércoles, 1 de octubre de 2008

Los caminos de la vida del ser docente


Quienes venimos trabajando desde hace varios años en la construcción de una explicación lógica sobre la labor docente sabemos que se pone en escenas problemas teóricos y políticos que atraviesan dicha tarea. Pero, no solo, es en el aula donde se juegan los conceptos y las experiencias que han ido construyendo el conocimiento pedagógico que el docente despliega en cada estrategia didáctica que planifica o realiza. También en otras funciones que le toca desarrollar, como en el ámbito de la gestión directiva, la administración, la preceptoria, la inspección y los cargos de conducción de organismos ministeriales educativos, alli tambien se ponen en juego estilos e impronta que determinan claramente al sujeto y su toma de decisiones. Aquí aparece en juego lo que Daniel Prieto Castillo llama diversidad comunicacional. Estas son las expresiones de la vida y la cultura, en las relaciones cotidianas en el quehacer propio de cada sociedad: la educación, el arte, el esparcimiento, los espacios, los objetos, el vestido, la alimentación; en la cultura mediática, en los rituales, religiones, grupos etarios, en la cultura “culta” y la cultura popular. La diversidad comunicacional abarca desde las expresiones de cada individuo hasta las de la totalidad de una sociedad. En este sentido ¿qué rol o espacio ocupamos los profesionales de la educación?.
El enseñar y aprender son modos de intervenir en lo mas singular e intimo de cada sujeto. Por eso, al referirnos al acto educativo y su relación con el acto comunicacional, no es un problema de técnicas o de estrategias solamente. Necesita de ambas pero no se agota en ellas, puesto que recuperar lo placentero y reparador del acto educativo implica reconocer antes que nada que no se trata de formulas ni de procedimientos metodológicos. Las didácticas implican opciones técnicas que el docente puede hacer, pero siempre entendiendo que respondan a criterios pedagógicos que el docente debe atender y, sobre todo, que hay una posición ética que se debe reconocer como indispensable a la hora de enseñar y comunicar algo a alguien.
Liliana Sanjurjo plantea utilizar la metáfora como recurso didáctico para lograr trasmitir algo de manera comprensible y reflexiva. Esta estrategia supera los escenarios escolares y trasmiten conceptos y mensajes mas profundos comprometiendo al docente y al estudiante desde una posición individual a una posición social. De tal manera que la idea de “abrir puertas” que plantea el docente desde esta mirada, es una invitación para fomentar el conocimiento, la comprensión, el espacio publico, es decir esta relación de alteridad (con lo otro y con el otro), la socialización y la historia y la cultura. Para esto el docente utiliza “llaves” que son teorías, practicas y técnicas que forman los saberes básicos para la practica docente. Para finalizar debemos hacer hincapié en el conocimiento del contexto, donde emergen elementos propios y particulares que están atravesados por factores filosóficos, sociológicos y políticos característicos que hacen de esa población única. De tal manera los caminos del docente son inciertos pero no intransitables, ya que contando con las herramientas necesarias: compromiso, vocación, responsabilidad y ética profesional, los docentes son capaces de enfrentar las adversidades profesionales que les platea el escenario socio político actual. Lo importante es reflexionar “¿donde estoy parado?” y dentro de la institución “¿dónde estamos?, ¿Quiénes somos?, ¿qué queremos?”; nuestros alumnos “¿quienes son y de donde provienen?” y aquí aparece el concepto de diversidad y la pregunta de todos ¿cómo enseñar en contextos cada vez mas complejos?. Pero no debemos olvidar que la escuela es un espacio privilegiado de socializacion y desde donde debe restituirse la categoría del trabajo, el esfuerzo, la honestidad y la ética para construir una identidad social que de sentido efectivo a la utopía del docente de una sociedad mas justa y equitativa.
Alejandro Oscar Canton

jueves, 13 de marzo de 2008

Elegir escuela

Cuando comienza un nuevo año lectivo los padres deben elegir la escuela donde mandaran a sus hijos. Algunos lo hacen al finalizar el año anterior, pero lo cierto es que esta decisión no es una tarea simple y requiere de momentos de reflexion, búsqueda de información, reuniones familiares, conversaciones con los hijos, etc.
La verdad es que la escuela en la Argentina tiene su historia. Las primeras escuelas durante los años 1600 y 1700 fueron conducidas por ordenes religiosas, principalmente franciscanas, dominicos y jesuitas, pero fue recién después de la Revolución de Mayo cuando aumentó el interés por generalizar la educación. La presidencia de Sarmiento dio un verdadero impulso a la escuela estatal.
Entre 1880 y 1900 se sancionaron las leyes que organizaron la enseñanza primaria y una política educacional que tuvo vigencia durante mas de un siglo. En 1882 se incorporaría la sanción de la Ley N° 1.420 de Enseñanza Común: educación obligatoria, gratuita, laica y gradual.
Casi 100 años después en 1993 se sanciona la Ley Federal de Educación y en el 2007 la nueva Ley de Educación Nacional.
Debemos decir que a fines de los ’90 la caótica situación económica provoco la vuelta de muchos sectores de clase media a las escuelas publicas produciéndose una situación de superpoblacion en las escuelas y la deserción y la repitencia se incremento notablemente determinando que la escuela publica asuma un rol de contención y alimentación de los alumnos.
Hay todavía una deuda pendiente con respecto a la calidad y cantidad de educación que se imparte en la Argentina, aunque existen acuerdos que plantean la incorporación de todos los chicos al sistema educativo.
En este marco de situacion se encuenta el padre de hoy que busca un futuro para su hijo. La busqueda de escuela viene acompanada de la posibilidad presupuestaria de cada familia junto con un ideal que la lleva a optar por una u otra escuela. Sabemos que la mayoria de las escuelas de gestion privada de Cordoba estan subencionadas por el Estado Provincial, esto facilita el acceso de las familias de “clase media o media baja” ya que la cuota es menor de aquellas escuelas de elit. Por otro lado esta la escuela publica de gestion oficial, aquella que con aciertos y errores de los gobiernos de turno, es la receptora incondicional de una gran masa de alumnos que tienen el derecho a estudiar.
De esta manera el padre, el adulto responsable, tiene la obligacion de mandar al nino y joven a la escuela ya que de esta forma se da cumplimiento al dececho de menor de estudiar.
Por otro lado, y una vez elegido por ideologia o por necesidad, la escuela publica o privada, los padres y los hijos deben pensar la orientacion que ofrece cada centro educativo. La escuela primaria es mas homogenea desde sus aspectos curiculares hasta sus practicas institucionales, no asi en la escuela secundaria donde la cosa cambia. En la provincia tenemos varias especialidades para estudiar en la escuela media pero basicamente podemos diferenciarlas en dos: los bachileratos con orientacion (economia y gestion, humanidades, artes, turismo, etc.) y las escuelas tecnicas (industrias de procesos, electromecanica, automotores, agropecuarias, construcciones, etc). Si bien los tres primeros anos son comunes para todos, en la practica cada institucion orienta a su especialidad, por eso es importante la correcta eleccion de la escuela desde el primer ano, sobre todo en las escuelas tecnicas donde la actividad practica que se realizan en los talleres es muy significativa y tiene un gran valor en el adiestramiento de materiales y herramientas de los futuros tecnicos.
Por ultimo debo decir que elegir la escuela por conviccion y en consenso entre padres e hijos, es una senal de permanencia y de responsabilidad que asume el estudiante otorgandole en el tiempo un sentido de pertenencia con la institucion que repercute en la calidad de su formacion integral.

Alejandro Oscar Canton

miércoles, 13 de febrero de 2008

Una educación basada en valores

Es cierto que la escuela postmoderna necesita especialistas altamente cualificados, así como también abundantes medios materiales que fortalezcan el proceso pedagógico didáctico de los docentes y estudiantes. En este aspecto los países desarrollados dan muestra de ocuparse del tema, tal es el caso de EEUU donde las escuelas publicas tienen un altísimo grado de tecnologías dispuestas al servicio de docentes y alumnos, a tal punto que bajo la consigna que guía a las políticas educativas del país del norte: “No child left behind” que significa: “ningún niño se queda atrás”, las escuelas están equipadas de tecnología de ultima generación en cada rincón de la misma, lo que permite igualar oportunidades con respectos a las escuelas privadas, donde las diferencias no radican en la infraestructuras de las mismas ni en su tecnología, sino en la “clase social” de las personas que asisten.
Ahora esta preocupación por la igualdad de oportunidades basada en lo material no es lo único importante, también son igualmente precisos el estimulo continuo, la colaboración eficaz y el entusiasmo. Hay que efectuar una dinamizacion de los elementos personales directa o indirectamente relacionado con el hecho educativo, rompiendo para ello toda indiferencia y logrando un clima especial en el centro educativo, para que todos se sientan solidarios en el objetivo común de la educación del individuo.
En esta época donde los valores parecen estar pasado de moda y el individualismo gana cada vez mas adeptos, la escuela debe sufrir una revolución humana, para que los elementos cogestores del hecho educativo se realicen personalmente a través del acto didáctico o de sus factores condicionantes. En el marco de la institución educativa contemporánea, entendida en sentido global, se ha de dar una revalorización del hombre, mas no únicamente discente, sino también del docente, del directivo, del administrativo, del supervisor y los miembros en general de la institución.
Por eso los objetivos afectivos deben estar al servicio de las relaciones humanas en la escuela para logar una organización basada en un sistema de valores que constituyan la materia prima para la conversion de la conciencia individual en una norma de control activo de la conducta. En este sentido es importante forjar una relacion fluida entre todos los actores institucionales, incluyendo a los padres de los estudiantes. “La escuela la hacemos entre todos” pero esta frase solo aparece en discursos que muchas veces estan muy lejos de la realidad, ya que los recursos humanos y afectivos estan presentes en las escuelas por parte de sus actores (docentes, personal, alumnos y padres) y los recursos materiales deben ser proporsionados por el Estado.
De manera tal que si los docentes realizaramos una resistencia basada en valores, principios y conductas que reivindiquen los afectos en las relaciones humanas en la escuela, estaremos contribuyendo a la formacion de una educacion que abarque al hombre entero y no solo a su aspecto intelectual, que no es menos importante, por que este sera el resultado de una educacion basaba en valores.

sábado, 2 de febrero de 2008

Las relaciones humanas en la escuela

Comenzamos un nuevo año lectivo cargado de expectativas y esperanzas, no solo por las promesas de los nuevos gobiernos, sino por que los docentes siempre tenemos esperanzas de cambios y por que creemos que a través de la educación se puede lograr una sociedad más justa.
Pero que pasa en el interior de las instituciones educativas?, Ellas no están aisladas de la sociedad y son las que receptan las demandas sociales con mayor énfasis y de una manera constante. La doctrina de las relaciones humanas es una técnica social, que tiene como objetivo conseguir que una organización, no solo sea eficaz en lo técnico y económico, sino, al mismo tiempo, satisfactoria para los individuos y los grupos que la conforman.
En la escuela es importante que el trabajo tenga algún significado personal para cada uno de los miembros del centro educativo. Cada individuo ha de desempeñar una tarea (docente, directivo, administrativo, maestranza, técnico, etc.) que le ocupe la mayor parte posible de sus capacidades, incluida su iniciativa y su responsabilidad, de manera que no solamente conozca la relación entre su actividad y el resultado, sino que tenga la impresión de que se espera su colaboración en una finalidad común: la educación de los alumnos.
De esta manera cada actor educativo puede realizar sus fines personales que no solo son los económicos, sino también los sociales y afectivos, como confianza, seguridad, progreso, prestigio, reconocimiento, etc.
Así el ideal de las relaciones humanas en la escuela es tener a sus miembros satisfechos y generando en ellos un sentido de pertenencia que desembocara en mayor colaboración con el Proyecto Educativo Institucional. Pero esto no siempre es tan fácil por que las personas están insertas en una sociedad y tienen problemas y conflictos aunque en la escuela reine la armonía.
Además existen cuestiones de poder que influyen y atraviesan las relaciones entre los miembros de las instituciones educativas. Este poder proviene de ambiciones personales y es propio de la conducta humana, pero no debemos olvidar que la escuela es un espacio que tenemos que democratizar y que solo quienes estamos allí, podemos hacerlo a través de la participación, el consenso, la responsabilidad, el trabajo en equipo y la profesionalización de la tarea docente.
Las buenas relaciones humanas en la escuela buscan lograr esa deseada armonía entre sus miembros, aunque esto no soluciona la compleja problemática del individuo.
En este inicio de clases es conveniente fijar algunos criterios que tengan que ver con priorizar las relaciones humanas en la escuela, por que los resultados traen aparejado mejores rendimientos y mejor calidad educativa, para que la escuela no construya un centro de conflictos de la vida social, sino, al contrario, un lugar en el que cada individuo se encuentre plenamente integrado, para garantizar una mejor predisposición y dedicación a la honorable y noble tarea de educar que tenemos los docentes argentinos.

Prof. Alejandro Cantón

martes, 18 de septiembre de 2007

17 de septiembre dia del profesor

En todos los países se eligen algunos días para rendir homenaje a los docentes. Cada país tiene sus fechas y en la República Argentina se dan de la siguiente forma: Día del Maestro: 11 de septiembre, aniversario del fallecimiento de Domingo Faustino Sarmiento y Día del Profesor: 17 de septiembre, aniversario del fallecimiento de José Manuel Estrada. Más allá de polemizar sobre las figuras elegidas, dato para nada anecdótico, prefiero referirme a la tarea del profesor en sí... Jose Manuel Estrada además de abocado profesor, historiador puntilloso y católico combativo, Estrada fue escritor, periodista y político, todo lo cual lo transformó en uno de los más fieles exponentes del pensamiento argentino en los inicios de la modernidad de nuestra Nación. Esto lo podemos relacionar con la tarea del profesor de hoy. Un profesional docente que esta sujeto a mas demandas y de mayor complejidad que en otras épocas históricas, demandas que, a menudo, son contradictorias entre si, que cambian con rapidez y que suelen configurar una imagen de incertidumbre y un incremento de los riesgos en la toma de decisiones. Esto me trae varias preguntas como ¿Cuál es el sentido de la escuela, que papel ha de jugar respecto a la sociedad? ¿Qué conocimiento es importante? ¿cómo incorporar los problemas sociales relevantes? ¿seguimos siendo profesores o vamos a convertirnos en entrenadores de adolescentes?
Lo cierto es que enseñar, hoy día, significa motivar e involucrar a los estudiantes en un proceso de construcción y reconstrucción de sus propios conocimientos, habilidades, actitudes, afectos, formas de comportamiento y valores. Es hacer que vivan y sientan que la ciencia es una actividad humana y no un conjunto de conocimientos que deben aprender de memoria. La mayoría de las corrientes pedagógicas contemporáneas abogan por un cambio conceptual en la educación, que generalmente se concibe que consiste en mover el centro de atención de la enseñanza al aprendizaje, en reconceptualizar la actividad de estudio del alumno, considerando que el profesor debe actuar como orientador, facilitador o mediador del aprendizaje del estudiante. En mi opinión, el cambio conceptual en la educación requiere necesariamente de una nueva concepción de la enseñanza, ya que el papel del profesor en el proceso de enseñanza aprendizaje es indispensable y fundamental.
El profesor, el sujeto que enseña, tiene a su cargo la dirección del proceso de enseñanza aprendizaje, en tanto debe planificar, organizar, regular, controlar y corregir el aprendizaje del alumno y su propia actividad (Tristá, 1985; Reyes, 1999). El profesor debe estar en constante interacción y comunicación con sus alumnos, con sus colegas y con el resto de la comunidad de la institución donde trabaja. Se debe concebir como una personalidad integra, relacionada con el contexto social en que se desempeña como tal.
Lo que diferencia al proceso de enseñanza aprendizaje de otros procesos, su peculiaridad, es que lo que se transforma no es un objeto material inanimado, sino un ser humano, una persona que se modifica a sí misma con la ayuda de otras personas más capaces, especialmente con la guía, orientación y mediación del profesor. Es por ello que el objeto de la actividad del profesor no es exactamente el alumno, sino la dirección de su aprendizaje; pero para que dicha dirección sea eficiente, el profesor debe concebir al alumno como una personalidad plena que con su ayuda construye y reconstruye sus conocimientos, habilidades, hábitos, afectos, actitudes, formas de comportamiento y sus valores, en constante interacción con el medio socio cultural donde se desenvuelve (González, 1996).
Los motivos que mueven al profesor a desarrollar su actividad pueden ser de diversa índole y son también de extraordinaria importancia. Cuando el profesor ama la labor que desempeña, siente la necesidad interna de elevar la efectividad del proceso de enseñanza aprendizaje, de motivar a sus alumnos por el aprendizaje de la materia que imparte y, al unísono, de contribuir al crecimiento personal de cada uno de ellos. Sin embargo, si los motivos son extrínsecos, ajenos a la esencia del proceso que dirige, con frecuencia el profesor limita su labor fundamentalmente a la simple transmisión de los contenidos de la materia, estableciendo el “facilismo pedagógico”. Las insuficiencias en la personalidad del estudiante en gran medida están condicionadas dicho "facilismo pedagógico", que consiste en una disminución de las exigencias docentes, como la selección de tareas o ejercicios tipos que no requieren estrategias intelectuales complejas; dar al alumno facilidades adicionales excesivas para que apruebe las materias; la enseñanza que sólo persigue la reproducción de los contenidos por el alumno, que no le plantea situaciones que hagan necesaria su iniciativa y creatividad. Estas cuestiones alientan el facilismo en el aprendizaje, generando en el estudiante un rechazo hacia todo aquello que entraña dificultad y esfuerzo, por lo que a su vez atentan contra el desarrollo de sus cualidades volitivas y de valores, tales como el sentido de la responsabilidad, la perseverancia y la tenacidad ante las tareas (González, 1995).
En general el profesor ama su tarea y disfruta de la relación con los alumnos y el conocimiento, ya que la contraparte es el inadecuado reconocimiento salarial que percibe.
Para desarrollar su actividad con calidad a los profesores les concierne también el imperativo de actualizar sus conocimientos y competencias a lo largo de la vida. Deben perfeccionar su arte y aprovechar las experiencias realizadas en las distintas esferas de la vida económica, social y cultural; así como trabajar en equipo a fin de adaptar la educación a las características particulares de los grupos de alumnos (Delors, 1997)
En síntesis quiero terminar con una frase que ya he mencionado en otra ocasión pero que sigue siendo actual:
Hasta aquí hemos de concluir que a los profesores se les pide mucho y se les exige mucho más y se les da poco, como si el educador fuese una especie de “superwoman” o de “superman”.
Profesor Alejandro Canton

miércoles, 8 de agosto de 2007

La pobre Educacion ...

Cuando hablamos de pobreza relacionamos este concepto con otros como el de exclusión, vulnerabilidad, marginación y muchas veces con delincuencia. Pero si nos remitimos al diccionario nos dice que pobreza es “estado del que carece de lo necesario para vivir, falta, escasez”, y otros significados como “pobreza de espíritu, de vocabulario, de sentimientos, etc.”, también se relaciona con las palabras: estrechez, indigencia, inopia, miseria, penuria, privación, etc. Todos estos términos son fuertes a la hora de relacionarlo con la educación, pero lo cierto es que hoy están íntimamente ligados. Cuando decimos educación también decimos escuela y estas están preparadas para la formación pedagógica y, en los últimos anos, se hicieron cargo de las situaciones sociales y afectivas de sus alumnos. Lo que antes representaba un segundo hogar para los chicos, paso a ser el primero porque ahí encuentran aquello que en la casa, por tener la familia en situación de pobreza, perdieron.
Muchos programas sociales (alimenticios, becas de dinero, útiles escolares y de vestimenta) están en las escuelas conviviendo con propuestas pedagógicas, proyectos de retención para bajar índice de abandono y reticencia, etc. y parece ser que esta unión es cada vez mas fuerte y necesaria.
Ahora bien la escuela sigue siendo un agente que puede contribuir al progreso social, económico y cultural, es la fuente fundamental para el desarrollo de la persona y el eje de la ruptura del “circulo vicioso entre la pobreza y la ignorancia”. Hubo procesos de globalización que implicaron cambios en el ámbito cultural, económico y financiero que determinaron transformaciones y desequilibrios que impactaron significativamente en el mundo del empleo y del trabajo y que llevaron a gran parte de la población al estado de pobreza. El avance tecnológico y científico y la incorporación de estos conocimientos al sistema educativo cambiaron las reglas de juego en la producción de muchos productos que hay en la sociedad y en la prestación de servicios. Sin embargo la escuela y el sistema educativo no cambian tan rápido, por eso, con la implementación de la Ley Federal de Educación, existió un gran movimiento de reformulación de lo que la escuela brinda para ayudar a los jóvenes a insertarse en el mundo laboral, pero dichas intenciones teóricas allí plasmadas nunca tuvieron el efecto concreto en la realidad social. La nueva Ley Nacional de Educación también es ambiciosa en este punto pero las políticas educativas y los recursos necesarios que deben llevar a la practica estas palabras a veces no llegan. Volvemos a los pobres, a los marginados, a los excluidos, ¿quien se ocupa de ellos? Sabemos que los sectores más desfavorecidos reciben los servicios mas desfavorecidos, con peores infraestructuras, sin libros, sin recursos, sin tecnología y algunas veces sin docentes capacitados y comprometidos.
La marginalidad social constituye un fenómeno de análisis que va mas allá del educativo, por que justamente estos niños y jóvenes que no pueden acceder al sistema educativo quedan al margen de la posibilidad de inserción y continúan en un estado de vulnerabilidad social que en la mayoría de los casos los lleva a la delincuencia. Ahora bien debemos entender que a estos jóvenes sin posibilidades materiales y de capacitación la vida les presenta otra situación de desventaja, la falta de trabajo. Ellos tienen necesidad de trabajar y el mundo productivo les exige determinadas capacidades que no han podido lograr. Con este panorama podemos adelantar que estos jóvenes no tendrán una salida laboral. Por eso es importante que mucho antes de llegar al final de la adolescencia los jóvenes puedan insertarse en la escuela como un modo de acceder a la capacitación necesaria para conformar ese “paracaídas” que le permita no caer tan abajo en la escala social. La Ley de Educación Técnica incorpora herramientas que pueden permitir una capacitación para que estos jóvenes obtengan las competencias necesarias que el mercado demanda, pero no olvidemos que las escuelas técnicas deben resurgir desde las cenizas en que las dejo la Ley Federal de Educación de los 90.
Por ultimo debemos tener la esperanza del rol que debe ocupar la educación en este proceso de inclusión social de los jóvenes y su relación en el mundo laboral. Las tecnologías irán cambiando y superando las actuales, de modo que siempre habrá que actualizarse si quiere dar mejores respuestas, pero la capacitación recibida en la escuela debe constituir para los jóvenes un capital atemporal desarrollando una base sólida y garantía para su potencial y empleabilidad, siempre fomentando una formación integral desde su rol de persona y futuro ciudadano. La trascendencia de este aprendizaje al ámbito laboral deberá garantizar la posibilidad de que el joven, independientemente de los saberes, pueda sostener el trabajo, ya que estudios recientes han demostrado que es mas dificultoso mantener el trabajo que conseguirlo.Pareciera entonces que la pobre educación tiene una gran la responsabilidad