domingo, 18 de abril de 2010

El mediocre intelectual



De José Ingenieros del libro "El hombre mediocre": Su exigua cultura los condena a serlo. LLaman hereje al que busca una verdad o persigue un ideal.
*El que se ha fatigado mucho para formar sus creencias, SABE RESPETAR las de los demas. La tolerancia es el respeto en los otros de una virtud propia, la firmeza de las conviccionaes, reflexivamente adquiridas, hace estimar en los mismos adversarios un mérito cuyo precio se conoce.
La tolerancia de los de los ideales ajenos es virtud suprema en los que piensan.
...
Su incapacidad de meditar acaba por convencerles de que no hay problemas difíciles y cualquier reflexión les parece un sarcasmo; prefieren confiar en su ignorancia para adivinarlo todo.
Y cuando creen equivocarse, podemos jurar que han cometido la imprudencia de pensar.
MALEABLES BAJO EL PESO DE LA OPINION PUBLICA QUE LOS ACHATA. REDUCIDOS A VANAS SOMBRAS, VIVEN DEL JUICIO AJENO.
El virus e la mediocridad
La periodista del Diario la Nacion, Julián María Iturrería, plantea: Advertencia: si un jefe tiene temor de sus propios subordinados, puede estar infectado de mediocridad.
Según fuentes consultadas, muchos supervisores prefieren empleados mediocres por miedo a quedar opacados. Y así posponen mejores resultados. Pero poco les importa.
Jefes, operarios, gerentes, empleados. Todos pueden portar el virus de la mediocridad. Es un grave problema, a veces difícil de descubrir. Las consecuencias son bajo rendimiento y disminución de la productividad. Por eso, mediante programas de evaluación de desempeño las firmas buscan hacerle frente.
Pero, ¿qué es ser mediocre? Para el filósofo Santiago Kovadloff, "el mediocre es alguien que está resignado a su concepción de las cosas. La forma es la jactancia: la idea de que el saber que tiene es suficiente. No hay nada nuevo que aprender".
También, para Kovadloff la persona mediocre es conservadora. "Lo rodea cierto dogmatismo. No está dispuesto a que la realidad exceda lo que ya sabe. Necesita adaptar lo real a sus propias nociones de realidad."
Por lo tanto, para el ensayista esto se traduce en una clara falta de imaginación, ya que se prefiere el lugar común en vez de lo inesperado.
"Una persona es mediocre cuando sabe que está haciendo mal su trabajo y no hace nada para cambiar. No le importa mejorar. No tiene actitud ni aptitud para el puesto", evalúa Bernardo Hidalgo, presidente del Grupo Hidalgo, consultores en RR.HH.
La mediocridad en el negocio es mantenerse alejado de resultados que alcancen los niveles de expectativa de la compañía. "De eso no se habla. Es algo que sucede en todas las empresas y se tolera", dice Francisco Quintal Velasco, director general de la consultora mexicana Paradigmshift, que realizó estudios sobre el tema.
Mi jefe es uno de ellos
¿Qué síntomas revelan que un jefe porta el tan temido virus? En primer lugar no comparte información con su equipo de trabajo. En realidad, trata de no formar equipos. Delega lo menos posible para poder atribuirse los éxitos. ¿Habla todo el tiempo en primera persona? No hay dudas, es uno de ellos.
Por otro lado genera alta rotación para no perder poder. No se interesa en involucrar y comprometer a su gente en los valores y objetivos de la empresa. En definitiva, por miedo o mezquindad, no deja crecer a los que tiene al lado.
"Me voy de la empresa porque mi jefe no me da un feedback de mi trabajo." Es la principal razón que escucha Isidoro Felcman, socio del Centro de Excelencia Organizacional (CEO) de la consultora Mercer, cuando realiza entrevistas de salida de empleados que deciden renunciar.
¿Qué es dar feedback? Cuando los jefes evalúan con los empleados el desempeño, pautan correcciones y destacan las fortalezas. "Muchos jefes tienen miedo de enfrentar a sus empleados para decirles qué está bien y qué está mal", señala.
Sobre el tema, Quintal Velasco apunta: "No se preocupan por hacer que trabajen mejor. Tampoco se toman el tiempo para demostrarle al empleado que su trabajo es defectuoso. Entonces, los jefes subsidian la mediocridad".
Según fuentes, los jefes delegan en la gente de RR.HH. dar buenas o malas noticias a su propio personal. De esta manera evitan enfrentarse con sus subalternos. "A los jefes les da miedo despedir personas. Por eso se genera un circulo vicioso donde nadie hace nada para romperlo, creado por la permisividad de los jefes sobre los empleados mediocres", dispara el especialista mexicano.
También, un líder que tiene el bacilo en su organismo duda al reclutar nuevos talentos, posibles competidores. Para eso pone algunas excusas: "No veo que tenga la cultura de la empresa"; "este pibe no se va a arremangar". Pero en voz baja piensan: "Yo no voy a capacitar a una persona que en el futuro me puede sacar el puesto".
Nivelar hacia abajo
El problema de estos líderes es que contagian y generan el mismo nivel de mediocridad hacia abajo de la pirámide.
Los empleados no están exentos de ser víctimas del virus. Uno de los primeros síntomas son las excusas: al llegar tarde a la oficina, al no terminar el trabajo o por no alcanzar los objetivos. Siempre habrá un familiar enfermo, un tren que no salió a tiempo o un sistema que colapsó. Lo importante es tener siempre un as debajo de la manga.
El conformismo es otra marca registrada del mediocre: "Yo hago mi trabajo y listo". Los desafíos los mira con desconfianza. También se destaca por la falta de compañerismo, guardando para sí información valiosa, y por la queja de todo, pero sin aportar soluciones.
En Nextel atacan la dificultad, en primer lugar, con evaluaciones anuales de desempeño. "Ponemos mucho énfasis en la devolución. Si un empleado requiere de una mejora, su jefe tendrá que establecer un plan de desarrollo con puntos mínimos de eficiencia. De esta manera se acompañará el progreso y a los seis meses se realizará otra evaluación", detalla Gustavo Torrico, director de RR.HH. de la firma.
"Lo importante es hacer un diagnóstico, descubrir las necesidades de la empresa y luego elaborar un plan de acción con las herramientas adecuadas", dice Florencia Caccavo, directora de Selección Business Line de Adecco.
Ante líderes que tienen actitudes individualistas, que no arman cuadros de reemplazo, Caccavo recomienda: "Lo primero es elaborar una encuesta de clima, para ver qué pasa. Después es importante el coaching y la capacitación para hacerle entender la importancia del equipo de trabajo. Porque el trabajo de un líder se ve a través de su gente: si está motivada, si tiene objetivos. No ver esta realidad es una forma de mediocridad".
La firma Hexacta, de consultoría y desarrollo de software, añadió a las evaluaciones anuales y por proyectos el programa de mentores: "Cada empleado tiene un mentor que se encarga de realizar reuniones y evaluaciones periódicas. Esto permite reforzar el feedback con el personal y proporcionar una mejora en su desempeño", apunta Fabio Gasparri, socio de la compañía.
El mentor se encarga de acompañar el desarrollo del empleado en la empresa. Es una figura de experiencia que sirve de gran ayuda, sobre todo para los recién iniciados. Despeja dudas e inquietudes más allá de la tarea específica.
Para impedir que el germen de la mediocridad se expanda en todo el organismo de la empresa es necesario frenarlo a tiempo. Cuidado: es invisible y trabaja en silencio. Y poco a poco gana cada vez más adeptos.
Decía un tiempo atrás Oscar Puiggrós en un artículo periodístico en La Nación, que “El mediocre rechaza el diálogo, no se atreve a confrontar con el que piensa distinto. Esa es una de sus características: es fundamentalmente inseguro y busca excusas que siempre se apoyan en la descalificación del otro. Carece de coraje para expresar o debatir públicamente sus ideas, propósitos y proyectos. Esta es una actitud fundamentalista, que lo encierra en la convicción de que él posee la verdad, la luz, y su adversario el error, la oscuridad. Quienes piensan y actúan así integran una comunidad enferma y, más grave aún, la dirigen o pretenden hacerlo”.

Lamentablemente, cualquier semejanza con nuestra realidad, no es mera coincidencia

sábado, 20 de febrero de 2010

Las buenas practicas en educación



Comenzare siguiendo a Miguel Calvillo diciendo que las buenas practicas en educación pueden encontrase en todos los aspectos de la vida escolar (organización escolar, estructura del currículo, actividades, evaluación, …) y todas las dimensiones (generales, particulares y especificas). Ahora bien, este concepto de buenas practicas es el ideal de quienes estamos en las escuelas todos los días buscando caminos para lograr resultados que permitan los cambios necesarios para una mejor educación de nuestros estudiantes. Este camino es un proceso continuo de búsqueda de estrategias que permitan acercar el conocimiento científico a la realidad de la comunidad estudiantil, además de fomentar valores humanos en tiempos de disvalores.
Por otra parte entender que las buenas practicas en educación se encuentran en pequeñas experiencias con resultados muy positivos que a veces no se conocen y que serian de gran beneficio para otros docentes.
De tal manera aquí es importante entender las nuevas funciones que cumple la educación en el marco de una sociedad del conocimiento, comprendiendo la complejidad de la realidad económica y social en la que esta inserta una comunidad educativa. Isabelino Siede dice que la escuela esta atravesada por múltiples sentidos y propósitos, pero los que dieron origen y eficacia al sistema educativo hoy son insostenibles. También plantea que reemplazarlos por nuevas convicciones es un desafío complejo, pero puede ser creativo y apasionante; la pedagogía, como la ética y la política, hunden sus raíces en las practicas sociales, a las cuales intentan interpretar y sobre las cuales tratan de intervenir.
Por lo tanto revisar e innovar en nuevas practicas educativas es un camino de reconstrucción y validación de las convicciones en las cuales se sustentan la nueva escuela.
En vísperas de los cambios en las políticas educativas Nacionales y Provinciales, se hace imprescindible contar con espacios de intercambio sobre buenas practicas en todos los niveles, experiencias y proyectos que generen discusiones y análisis sobre que estudiante tenemos y queremos, los contenidos, las relaciones, los malestares, las culturas juveniles, las políticas educativas, la sociedad, etc.
La búsqueda de una buena educación y de la equidad social son fines trascendentes que comparten sectores amplios de nuestras sociedades.
En este sentido es conveniente tener en cuenta los diferentes campos de interés intelectual, entre los que se encuentran los siguientes:
Calidad educativa
Equidad social
Administración escolar y organización de los sistemas de educación
Evaluación de los aprendizajes
Mecanismos novedosos de financiamiento
Formación de docentes
Uso eficaz de las tecnologías de la información y la comunicación
Programas no formales de inclusión social.
Relacionar la palabra CALIDAD con buena educación es una concepto de importante análisis a la hora de pensar en buenas practicas educativas, sumadas a otras que sustentas las leyes de educación como EQUIDAD, INCLUSION, IGUALDAD DE OPORUNIDADES, etc.
De este modo es imprescindible fomentar la cultura de la innovación para generar buenas practicas educativas en el marco de una escuela compleja y dinámica, que viene seguida de una sociedad que demanda mayores exigencias a la hora de relacionar la educación con el mundo del trabajo, sin dejar de lado los valores que son en definitiva el sustento y la esencia del ser humano.
Por lo antes dicho, las experiencias en buenas practicas son la semilla de los cambios posibles que pueden ser socializados a todo el sistema educativo.
Desde mi experiencia personal puedo cita la implementación de los CAJ desde el año 2001 y el proyecto Escuela para Jóvenes con experiencias significativas de buenas practicas que hoy son resurgidas con la reorganización curricular que se implementara en la escuela media, ente otros que he llevado a cabo a los largo de mis 20 años de experiencia docente y trabajo, no solo en las aulas, administración y gobiernos de las escuelas, sino también en aquellas practicas no formal pero que permitían que los jóvenes vuelvan a la escuela.
En este sentido las buenas practicas pueden interpretarse como una elemento de un concepto inclusivo y de alto impacto compresivo.
A modo de conclusión quiero aportar mi granito de arena, convencido del rol que desempeño como docente de la provincia de Córdoba.
Atte.
Prof. Alejandro Oscar Cantón

miércoles, 16 de septiembre de 2009

querido profesor



Queridos compañeros profesores:
17 de septiembre Día del profesor:
José Manuel Estrada, un hombre de ideales
En este día se rinde homenaje a José Manuel Estrada, quien además de destacado profesor era un notable orador, escritor y periodista, y un gran educador. En su persona quedan representados todos los profesores que con profunda vocación contribuyen a la educación de las nuevas generaciones
Hoy la realidad que debemos vivir como profesores todos los días en las aulas es muy diferente de aquel entonces. Hoy tenemos una gran responsabilidad que pareciera no ser reconocida por la sociedad y por los gobiernos.
Lo cierto que es siempre estamos en crisis y que la educación media esta en crisis y que los profesores debemos afrontar esa crisis.
Pero pese a todo seguimos adelante, como podemos, poniendo el pecho y el alma, en busca del equilibrio entre fomentar vínculos sociales que reclaman los adolescentes y la noble tarea de enseñar contenidos significativos intentando no bajar el nivel. Todo por el mismo precio. Pero con la convicción de que apostamos a una sociedad mas justa y equitativa en un marco donde los antivalores parecieran ser los ejemplos a seguir.
Los aliento a seguir enseñando a los adolescentes y jóvenes y que es posible una sociedad con valores y justicia social, donde se priorice el esfuerzo, la capacidad intelectual, el estudio, etc. por sobre la mediocridad. Se que cada uno de nosotros podemos dar ejemplo de eso analizando todos los estamentos que hemos pasado hasta llegar a ser UN PROFESOR, pero aquí estamos para dar muestra de quienes somos.
FELIZ DIA.
Con afecto
Prof. Alejandro Oscar Cantón

domingo, 19 de abril de 2009

Alfonsin y la educación


Esta frase: “Con la democracia se come, se educa y se cura”, le sirvió al Dr. Raúl Alfonsín de muletilla para ganar las elecciones presidenciales en 1983. La misma conlleva un significado de gran connotación política y social. En este punto me gustaría referirme al proceso de educación que se llevo acabo durante su presidencia.

Yo cursaba los primeros años de la escuela secundaria cuando asumió Alfonsín la presidencia del país. En las escuelas secundarias se percibía un espíritu de participación muy grande motivado en gran parte por las organizaciones estudiantiles universitarias que formaban un movimiento importante en este proceso de democracia y particularmente para el gobierno de Alfonsín.

Lo cierto es que en todo el espectro educativo la llegada de Alfonsín motivo expectativas, esperanzas, deseos de cambio y de participación. Se mostraría una especial preocupación por la democratización interna y externa del sistema educativo. Durante el período de su gobierno se llevaron a cabo campañas de alfabetización, libre ingreso a todos los niveles del sistema educativo, libertad de cátedra y de agremiación de estudiantes y docentes, reincorporación de docentes cesanteados y estudiantes expulsados por la dictadura, normalización de las Universidades Nacionales. Pero sin duda, el hecho más significativo de este período fue la convocatoria y posterior realización del Congreso Pedagógico Nacional (convocado por Ley 23114/84 y realizado en abril de 1986).

Este Congreso Pedagógico Nacional podría haber sido un avance en lo que se refiere a la implementación de políticas educativas de signo progresista, sin embargo, esto no ocurrió y el Congreso fue cooptado por los sectores mas conservadores de orientación católica. Era de esperar que las conclusiones a las que llegaría dicho Congreso serían de un marcado conservadurismo. Muchas de las propuestas que de él emanarían serían puntos que ya habían sido incorporados a las reformas de los anteriores gobiernos de ipso y que serían la base "legítima" para la política educacional del gobierno de Carlos Menem: presencia de los valores religiosos, la trascendencia, la familia como agente natural de la educación, el papel subsidiario del Estado, la promoción del sector privado, entre otros.
Sin embargo, el gobierno de Alfonsín no adoptaría estas propuestas. Con respecto a la descentralización, el gobierno radical intentó optimizarla lo mayor posible, tanto en lo administrativo como en lo curricular teniendo en cuenta las diferentes características físicas, económicas, sociales y culturales de nuestro país.
Como se puede observar, muchas de las políticas educativas implementadas desde los años ´60 encontrarán una continuidad en los años ´70 y ´80 (en esta última década, no tan pronunciadamente). Con la llegada al gobierno del "peronista" Menem en 1989, muchas cosas cambiarán en el país, las políticas de corte conservador que se venían aplicando al sistema educativo estarán ahora estrechamente vinculadas a las políticas de corte neoliberal, que hacen referencia estrictamente a lo económico. Muestra de esto es la Ley Federal de Educación, en un análisis excautivo, por supuesto.
Pero volviendo al Dr. Alfonsín, este hombre generaba un sentimiento de euforia y pasión por la democracia y la defensa de los valores humanos. En 1992 cuando yo cursaba en la Universidad Nacional de Río Cuarto, tuve el placer de conocerlo personalmente y pude observar la sencillez de su persona, la humildad de su presencia y la templaza de un hombre con fuertes convicciones que despertaba admiración de todos los presentes.
De tal manera creo que la tristeza colectiva por la muerte de Raúl Alfonsín, recrea lo que mas necesitamos como país, reconocernos iguales aunque pensemos de manera diferente. Si en las euforias de la democratización, la alegría nos hermanó en la esperanza, su muerte, nos equipara en el sentimiento de la pérdida, el fin de una vida, pero también la prueba de lo que ya no tenemos: ni la esperanza ni el reconocimiento del otro como un igual.
Raul, querido, el pueblo esta con tigo!

jueves, 2 de abril de 2009

Alfonsin y yo



Estimados amigos y colegas: mi profunda tristeza por el fallecimiento del Dr. Alfonsin hace que comparta con ustedes estas lineas."Es sin dudas el hombre que simboliza como nadie haber abierto las puertas de la democracia. Su fuerte liderazgo, demócrata y republicano, deberá ser ejemplo para una sociedad que, inexorablemente deberá cultivar aquellos valores que el ex presidente tan bien supo sintetizar . El respeto por el otro, la humildad, la honestidad, el apego a la institucionalidad, son rasgos característicos del ex presidente que debemos rescatar e incorporar a nuestra cotidianidad".
Saludos

miércoles, 22 de octubre de 2008

El tiempo de los concejales


Cada uno tiene sus propios tiempos y sus legítimos intereses. Ahora bien, pareciera que el poder político es superlativo a todos los poderes. En el caso de los concejales, cabe recordar que este cuerpo colegiado participa en las decisiones más importantes del municipio y debe representar a la diversidad de opiniones y sensibilidades que existan en el cuerpo de electores de una ciudad. Sumado a eso debería regir un principio de ética publica que les permitiera a cada concejal actuar de acuerdo a sus convicciones y ser paladines de las normas ciudadanas. De esta manera cada concejal emplea el tiempo a su trabajo como crea conveniente dentro de un marco de responsabilidad y eficiencia cumpliendo con sus obligaciones de participar en las sesiones ordinarias y extraordinarias del cuerpo. De aquí surge una pregunta, cual es la dedicación óptima de un funcionario publico hacia la tarea para la cual ha sido elegido? Y que pasa con los docentes dedicados a la actividad política y que desempeñan cargos lectivos? De tal manera se presenta otro problema, el de la incompatibilidad de los funcionarios públicos. Algunos juristas plantean que dicha incompatibilidad “tiene su fundamento en el deber de dedicación del funcionario publico” y que se compone por el “deber de incompatibilidad moral y por el deber de incompatibilidad material”. De esta manera la incompatibilidad esta justificada por razones de buen servicio, dedicación total a las funciones publicas, imposibilidad material de ejercer simultáneamente con otras actividades, mas aun cuando estas otras son de carácter de conducción docente como lo plantea la ordenanza del concejo deliberante N 1515/07. Dichas normas que establecen el régimen de incompatibilidad de los docentes y demás empleados públicos son generales, se presumen conocidas por todos y son de obligatorio cumplimiento.
Pero quien controla que esto se cumpla? Y volviendo al principio, que poder tiene la política sobre el cumplimiento de las normas? O el estar en un cargo político supone mayores posibilidades a la hora de evadir algunas reglamentaciones que para cualquier otro ciudadano seria imposible? Por que siempre que hay que realizar algún tramite administrativo te dicen que seria mucho mas fácil si tuvieras un contacto político?
Por otro lado esta la noble tarea de educar y la magnifica oportunidad que tienen aquellos docentes de ocupar cargos de conducción en las escuelas que también requiere de una dedicación full time, reclamo que vienen realizando varios directivos desde hace mucho tiempo, a tal punto que a muchos de ellos se le han afectado sus horas cátedras de clases a la tarea de dirección.
Seria muy positivo que se siga el ejemplo de aquellos concejales que cumplen y hacen cumplir las normas y se dedican firmemente, convencidos, comprometidos y con convicción a su tarea de funcionario publico y no alentar a aquellos que solo buscan burlar un régimen de incompatibilidad a través de discursos que están lejos de la ética, la moral y el compromiso de un buen político dedicado a predicar el cumplimiento de las normas a través del ejemplo

viernes, 3 de octubre de 2008

La escuela de la modernidad vs. la escuela de hoy


Las instituciones educativas están atravesadas por relaciones interpersonales que complejizan ampliamente la tarea educativa, tarea que por si sola es altamente compleja y dinámica. La eficacia historica de la escuela se debe a su capacidad de hacerse cargo de la definición moderna de educación. La modernidad ancló en la escuela y la escuela se encargo de la modernización, ya que la modernidad construyó una forma específica de referirse al hecho educativo, y la escuela logro apropiarse de ella. Lo cierto es que estas características escolares de la modernidad fueron adoptadas por la escuela dando lugar a prácticas complejas y efectivas de construcción de subjetividades. Mediante ellas los sujetos adquirían una especial forma de ser, de comprender y enfrentar al mundo: de actuar.
Creemos reconocer que dichas características han perdido eficacia en la actualidad y que esto contribuyo a la crisis de la escuela. La escuela fue uno de los actos de mayor imaginación que enfrento la modernidad. En el siglo XVI pensar con una institución donde concurrieran todos los infantes a aprender ciertos saberes complejos, con sujetos preparados para tal fin, desafió todo lo preestablecido y amplio enormemente la fronteras de la época.
De esta manera podemos pensar en la actualidad lograr un acto tan imaginativo como fue la creación de la escuela en la modernidad. Creemos que debemos estar trabajando en la creación de nuevas formas de comprender la educación para una sociedad tan cambiante como la de nuestros días.
Los límites que podemos destacar tienen que ver con concepciones y características de los sujetos y sociedades actuales.
Cuando hablamos de infancia como sujeto que aprende, hoy se ve el fin del concepto de infancia moderna. Surgiendo dos grandes polos; uno es el polo de la infancia hiperrealizada, la infancia de la realidad virtual; el otro es la infancia desrrealizada, infancia de la realidad real.
Hoy la escuela no es palanca de transformación sino un mecanismo de reproducción del orden de injusticia actual y no es el medio para obtener buenos ciudadanos, es un instrumento al servicio de los grupos dominantes.
Cambio el sentido de la alianza entre familia, escuela y sociedad. Porque ya no es la cultura escolar la que predomina en un conflicto, sino que el conflicto se dirime en el aquí y ahora; y no es seguro que el conflicto se resuelva a favor de la cultura escolar. El docente tiene que salir todos días a ganar su legitimidad.
Ahora bien, con este panorama desolador, solo queda fortalecer la escuela desde las relaciones personales e interpersonales entre los actores de una comunidad educativa. Lo cierto es que cada uno trae consigo un bagaje de actitudes que lo posicionan frente a sus semejantes como diferentes y únicos. Cuando hablamos de semejantes nos referimos a estudiantes, docentes y padres. Todos con sus propios intereses genuinos que entran en conflicto. Según Silvia Serra “Dispersar. Diseminar. Proliferar. Multiplicar. Descentrar. Desestructurar. Deconstruir. El significado. El sentido. El texto. La subjetividad. El saber. La cultura. La trasmisión. El diálogo. La comunicación. El currículum. La pedagogía.”, son términos que plantean un análisis sobre la situación social, política, cultural y educativa, pensándolos como un síntoma de nuestros límites sobre todo, como lo plantea Gabriela Diker, en aquellos conceptos donde el prefijo “des” indica que algo se ha perdido o más bien que algo se ha roto.
Si pensamos que la infancia era el sujeto de aprendizaje por excelencia, hoy podemos constatar que no hay una sola infancia, por eso no puede haber una sola Educación o una Educación homogénea al menos.
La compleja realidad social nos lleva a identificar una pluralidad de experiencias de niños y jóvenes durante su tránsito por esta etapa. En muchos casos, experiencias totalmente opuestas. Las diferentes experiencias hacen que el valor simbólico de la cultura no sea el mismo para los diferentes grupos sociales; esto pone de manifiesto los límites de la Educación, es lo que nos lleva a preguntarnos a diario sobre los modos de habitar el mundo, los códigos de comunicación, cada vez más abismales en el lenguaje y en los juegos. Este desconcierto, desorientación coloca a los niños y jóvenes en un estado de vulnerabilidad; lo que se les enseña no es lo que viven en su realidad social, cultural, regional, condición social, de identidad.
Quisiéramos rescatar la necesidad de un cambio en las concepciones actuales de cómo abordar la escuela. Estamos convencidos de que uno de los pilares de la transformación es revisar y reformular la formación docente. Partiendo de que existe un nuevo escenario social y que este influye directamente en el ámbito escolar. Otro de los pilares es la revisión de los espacios institucionales (dando especial importancia a la relación disciplina, sujeto de aprendizaje y contexto) , para entender y adecuarse a las demandas de las generaciones actuales, (padres, niños, jóvenes).
Por otro lado la perdida de credibilidad de la institución escuela, hace que la tarea se dificulte mas aun: compitiendo con otros escenarios de acceso al conocimiento; desvalorizando el rol docente. La escuela tiene que refundarse. Hasta ahora no ha surgido otra idea, otra estructura que pueda llevar adelante el objetivo de la educación como lo ha ahecho la escuela.
En la educación de los futuros docentes tiene un papel fundamental en la desestructuracion de las formas de pensamiento que no permiten ver un horizonte posible.
Alejandro Oscar Cantón